
“Simón y sus compañeros salieron a buscarlo. Por fin lo encontraron y le dijeron: --Todo el mundo te busca” (Marcos 1:36-37 -NVI).
Hace unos años atrás, los libros “¿Dónde está Waldo?” (conocidos como “¿Dónde está Wally?”) eran muy populares. Los puedes encontrar en algunas librerías y bibliotecas aún ahora. ¿Cuántos de ustedes han visto un libro de “¿Dónde está Waldo?” Si lo han visto, saben como Waldo se vé. El siempre usa un gorro rojo y blanco de esquiar y un sueter muy combinado. Waldo tiene una sonrisa tonta y usa unos espejuelos con marco grueso y negro. En esos libros de dibujos, Waldo siempre aparece en ellos, pero es muy difícil encontrarlo. Tienes que dedicar mucho tiempo buscando a Waldo. ¿Puedes encontrar a Waldo en este dibujo?
Jesús había estado viajando por el campo enseñando, predicando y sanando enfermos. Se había convertido en una persona muy popular y doquiera iba había grandes multitudes esperando por él. Venían a escuchar cómo él enseñaba acerca del amor de Dios y a ser sanados de sus enfermedades.
Un día Jesús fue a visitar el hogar de Simón Pedro. Cuando llegó allí, la suegra de Pedro estaba enferma, acostada en la cama con fiebre así que le dijeron a Jesús lo que pasaba. Jesús la tomó de la mano y la ayudó a levantar. Inmediatamente la fiebre se fue. Ella estaba sanada y se fue a preparar comida para todos. Cuando la gente oyó que Jesús estaba en casa de Pedro, una gran multitud comenzó a reunirse frente a la puerta de la casa. Las personas trajeron a los amigos que estaban enfermos y Jesús sanó a muchas personas que tenían diferentes enfermedades.
La mañana siguiente, Jesús se levantó antes que los demás. Salió para estar algún tiempo hablando con su Padre en oración. Más tarde, Pedro y los otros discípulos comenzaron a buscarlo. Cuando lo encontraton dijeron: “Todos te están buscando.”
Jesús les respondió diciendo: “Vayamos a otros pueblos y aldreas para predicar allí también. Para eso he venido.” Así que Jesús viajó por toda Galilea enseñando, predicando y sanando.
La gente todavía está buscando a Jesús. Le buscan porque ellos necesitan algo que sólo él puede dar: perdón por sus pecados y vida eterna. ¿Estás buscando a Jesús? La Biblia dice: “Pero si buscas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, lo encontrarás” (Deuteronomio 4:9). Lo puedes encontrar aquí mismo, en la Biblia.
Querido Padre, muchas personas están buscando a Jesús. Oramos para que hoy sea el día en que ellos lo encuentren. Amén.

